No es recomendable cambiar de correo, pues una vez utilizamos muy frecuentemente el mismo, la gente está acostumbrada a guardar los datos de nuestro único correo. Un cambio repentino supondría perder a todos los contactos en un momento, pero lo que si que se puede hacer es un cambio gradual de un servicio a otro.
Por ejemplo, para cambiarse de Gmail a Hotmail se puede intentar crear la nueva cuenta ya en Hotmail mientras se mantiene activa la anterior y se informa a los contactos más relevantes del cambio.
Mantener un nombre fácil de recordar (preferiblemente exactamente el ID anterior) para el resto de los usuarios debería ser una opción acertada.
Finalmente, se debería incluir en la firma la notificación del cambio de correo electrónico. Nadie debería cambiar de correo electrónico más de una vez, ya que están pensados para ser únicos y vitalicios.

Para registrarse en Hotmail, el servicio de correos electrónicos gratuito de Microsoft, es necesario proveer los datos personales del que se registra, por razones de seguridad y de no sobre saturar el sistema con cuentas múltiples.
Es posible leer el contrato de privacidad y los términos de uso fácilmente antes de registrarse, ya que el usuario se compromete a hacer cumplir lo que ha leído y aceptado en la página web.
No es posible registrarse en Hotmail más de una vez, ni es legal hacerse una cuenta con datos irreales, falsos, o que no sean los nuestros únicos.
Al registrarse habrá que seleccionar una contraseña segura para utilizar muy frecuentemente, por lo que habrá que recordarla bien, pero tendrá que ser imposible de adivinar para los demás.
La elección entre conocidos servidores de correo electrónico como Hotmail o Gmail suele ser una difícil elección. Hay que tener en cuenta cuales son nuestras afinidades, ya que hay gente que por el mero hecho de odiar a Microsoft ya se decanta por Gmail, mientras que los que odian a Google se registrarán antes en Hotmail.
La verdad es que ambos servidores de correo electrónico presentan una buena cuota de espacio, el tiempo de uptime es constante y el funcionamiento es bastante sencillo.
Google ofrece compaginar Gmail con todos sus otros servicios, como Gtalk, el calendario, Wave y otros servicios, mientras que Hotmail tiene una amplia plataforma social para conectarse con montones de amigos.
La elección de Hotmail o Gmail se decantará por los extras de ambos programas.

Para aprender a utilizar Hotmail no es necesario un gran entrenamiento. No deberíamos necesitar pagar a nadie ni comprar ningún libro, ya que Hotmail funciona de una forma sencilla y fácil de aprender en unos cuantos días.
En primer lugar, hay que registrarse. Después hay que acceder con nuestros datos e ir a la bandeja de entrada. Una vez allí todo es muy sencillo. Podremos empezar a recibir e-mails de nuestros socios, amigos o de la familia siempre y siempre y cuando les mandemos la dirección de correo (ejemplo@hotmail.com). También podemos enviar nosotros un correo electrónico.
Nada más aprender a utilizar Hotmail hay que recordar lo más básico: no dar nuestro correo a nadie más que a nuestros amigos, además de recordar que en cada correo que enviemos va a salir nuestro correo y nuestro nombre, por lo que no deberíamos mandar emails a los desconocidos.